Habla Víctor Valdés, el portero chulo, vacilón, y provocador para muchos, de que la Liga que está a punto de conseguir el Barcelona está minusvalorada. Y prácticamente no le falta razón. Hace tiempo, demasiado quizá, que todos sabemos quien ganará el campeonato por segundo año consecutivo. Lo sabemos desde hace tanto que casi nos olvidamos que se trata de una Liga, donde la regularidad premia y donde cada partido no se vive, posiblemente, con la intensidad de otras competiciones, pero que al final te trae tu recompensa.
Culpa de que el título del Barça no se esté valorando lo suficiente lo tiene el papel de los blaugrana en la Champions League, que han dejado en un segundo plano el trofeo nacional por excelencia. Por ejemplo, ¿qué pasaría si la Liga la estuviese a punto de ganar Osasuna? Pues que tendría muchísimo más bombo. ¿Por qué? Pues porque para una entidad mayoritariamente pequeña como la navarra sería todo un hito poder alzarse campeón, con su presupuesto, sus humildes jugadores, con una ciudad volcada... Así como lo del Dépor hace unos años.
Lo que pasa es que tras alcanzar la final de la Champions, para la que ya queda menos, la Liga ha perdido toda la emoción, si es que tenía. Todos los ojos están puestos en París el próximo 17 de mayo. Pocos tienen marcado en rojo el 3 de mayo, día en el que los culés pueden cantar matemáticamente el alirón en Vigo. Todos saben que después está el Arsenal, y ello es lo que distrae la atención de una Liga que los catalanes se llevarán con todo el merecimiento.
Culpa de que el título del Barça no se esté valorando lo suficiente lo tiene el papel de los blaugrana en la Champions League, que han dejado en un segundo plano el trofeo nacional por excelencia. Por ejemplo, ¿qué pasaría si la Liga la estuviese a punto de ganar Osasuna? Pues que tendría muchísimo más bombo. ¿Por qué? Pues porque para una entidad mayoritariamente pequeña como la navarra sería todo un hito poder alzarse campeón, con su presupuesto, sus humildes jugadores, con una ciudad volcada... Así como lo del Dépor hace unos años.
Lo que pasa es que tras alcanzar la final de la Champions, para la que ya queda menos, la Liga ha perdido toda la emoción, si es que tenía. Todos los ojos están puestos en París el próximo 17 de mayo. Pocos tienen marcado en rojo el 3 de mayo, día en el que los culés pueden cantar matemáticamente el alirón en Vigo. Todos saben que después está el Arsenal, y ello es lo que distrae la atención de una Liga que los catalanes se llevarán con todo el merecimiento.
Foto: UEFA

8 comentarios:
El objetivo número 1 de los culés este año es la Champions. E incluso tal como tenemos la Liga (ganada) cambiaríamos la misma por la Champions en estos momentos.
@Javier Polo
Pero que dices?!!?? La cambias tu!!!!
Y el Coruña otra vez campeón de Luga en su centenario ¿no? Hala Celta...
"dale a Señor"
@Willy Reyes
Si me aseguran que regalando la Liga ganamos la Champions, lo haría sin ninguna duda.
La tiene la Champions y tambien los rivales que no han sabido estar a la altura del campeón y no le han llegado a dar emoción.
Javier, la mayoría de la gente piensa como tú, porque claro, sabiendo que la Liga es ya culé, hay que pensar en otras metas. Y la más cercana es la de la Champions. Normal.
Exacto Michel, la diferencia ha sido tan abrumadora que no ha habido color.
Saludos futboleros!
Cierto.
Yo soy madridista y cuando el barcelona gana siento que se me va la vida.
Pero he de reconocerle que han desarrollado un futbol de espectaculo (que bueno que se chiing.aaron al Chelsea)y que esta Liga (que afortunadamente con el tiempo ira tomando su real magnitud) ha estado opacada por ese título de l champions que tanta falta les hace.
Israel, entoces me da que esta temporada lo estarás pasando fatal, ¿eh?
Salut!
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